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miércoles, 15 de junio de 2011

Descubren un planeta fuera del sistema solar, el más pequeño. (De la revista Muy Interesante)

Kepler-10b, el planeta más pequeño fuera del sistema solar



planeta-rocoso
Los miembros de la misión Kepler de la NASA acaban de confirmar el descubrimiento de su primer planeta rocoso: Kepler-10b. Con un tamaño de 1,4 veces el de la Tierra, se trata del planeta más pequeño jamás descubierto fuera de nuestro sistema solar. El hallazgoha sido posible gracias a los datos recogidos por el telescopio espacial durante más de ocho meses, desde mayo de 2009 hasta principios de enero de 2010.
"Las mejores capacidades de Kepler han convergido para aportar la primera evidencia sólida de un planeta rocoso que gira alrededor de una estrella que no es nuestro Sol", afirma Natalie Batalha, delegada jefa del equipo científico de la misión Kepler en el Ames Research Center de la NASA, en California (EE UU), y autora principal del estudio que publicará la revista Astrophysical Journal.
El fotómetro ultrapreciso de la nave puede medir las pequeñas disminuciones que se producen en el brillo de una estrella cuando un planeta cruza por delante de ella. A partir de estas caídas periódicas en el brillo se puede inferir el tamaño del planeta. Y la distancia entre el planeta y la estrella se calcula midiendo el tiempo entre descensos sucesivos mientras el planeta gira alrededor de la estrella.
Kepler es la primera misión de la NASA capaz de encontrar planetas del tamaño de la Tierra en o cerca de la zona habitable. Sin embargo, puesto que describe su orbita una vez cada 0,84 días, Kepler-10b se encuentra a más de veinte veces más cerca de su estrella que Mercurio de nuestro Sol y no en la zona habitable. "El descubrimiento de Kepler-10b, un auténtico planeta rocoso, es un hito importante en la búsqueda de planetas similares al nuestro", dice Douglas Hudgins, del programa científico de la misión Kepler en las oficinas centrales de la NASA. A pesar de que no se encuentre en la zona habitable, "el emocionante hallazgo muestra el tipo de descubrimientos realizados gracias a la misión y la promesa de que vendrán muchos más", añade.
El conocimiento que tienen los astrónomos del planeta es tan bueno como el conocimiento de la estrella en torno a la que gira. Como Kepler-10 es una de las más brillantes estrellas objetivo de la misión Kepler, los científicos han sido capaces de detectar variaciones de alta frecuencia en el brillo de la estrella generadas por las oscilaciones estelares, o terremotos estelares. Unas propiedades de la estrella precisas conllevan unas propiedades planetarias también precisas. En el caso de Kepler-10b, el panorama que se dibuja es el de un planeta rocoso con una masa de 4,6 veces la de la Tierra y con una densidad media de 8,8 gramos por centímetro cúbico.
Elena Sanz
12/01/2011
Etiquetas:planeta, espacio, astronomía, extrasolar

martes, 10 de mayo de 2011

Ciencia Descubren un mineral desconocido aún más antiguo que la Tierra

Llamado krotita, es uno de los componentes originales de la mayor parte de los planetas de nuestro Sistema Solar
josé manuel nieves / madrid (Copiado de ABC)
Día 09/05/2011 - 14.11h
8 comentarios
Descubren un mineral desconocido aún más antiguo que la Tierra Chi Ma 
La krotita es el componente principal de una serie de inclusiones encerradas en un meteorito hallado en el norte de África
Un equipo de geólogos de la City University de Nueva York y del Museo Americano de Historia Natural acaban de anunciar en la revista American Mineralogist un hallazgo extraordinario. Se trata del descubrimiento de un mineral desconocido hasta la fecha. Uno, además, que fue de los primeros en formarse en el Sistema Solar. Se trata de uno de los componentes originales de la mayor parte de los planetas de nuestro sistema y su antigüedad es tal que ya existía antes de que la Tierra y el resto de los mundos vecinos empezaran a formarse.
Su nombre es krotita, y es el componente principal de una serie de inclusiones encerradas en un meteorito hallado en el norte de África, el NWA 1934. Un pequeño grano que, a causa de su apariencia, ha sido bautizado por los investigadores como "huevo roto" y que llamó de inmediato la atención de los científicos. A menudo, los meteoritos contienen pequeños fragmentos, o inclusiones, de otros materiales cuyo estudio se ha revelado una fuente inagotable de información y nuevos datos sobre el sistema solar primigenio.
En el caso del "huevo roto", se trata de una rara mezcla refractaria de calcio y aluminio. El término "refractaria" se refiere al hecho de que estos granos contienen minerales que permanecen estables a muy altas temperaturas, lo que constituye una prueba de su antigüedad, ya que se formaron por condensación en la ardiente y primitiva nebulosa solar.
Tras ser identificado, el "huevo roto" fue enviado en primer lugar al Instituto de Tecnología de California (Caltech), donde la inclusión fue sometida a pruebas de nanomineralogía para determinar con exactitud sus componentes. Después, fue estudiado por rayos X en el Museo de Historia Natural de Los Ángeles y allí se confirmaron sus componentes: óxido de calcio-aluminio (CaAl204), algo nunca observado antes en la Naturaleza, aunque sí fabricado artificialmente por el hombre.
Un tesoro de información
Encontrar de forma natural un compuesto así, formado hace más de 4.500 millones de años, es un auténtico regalo, un tesoro de información y que contiene las claves para descifrar el origen del Sistema Solar. Para la fabricación artificial de este mineral se requieren temperaturas de por lo menos 1.500 grados centígrados. A lo que se añade el hecho, además, de que el "huevo roto" se formó a bajas presiones (es decir, no durante un evento catastrófico), lo que es consistente con el hecho de que su origen esté en las fases iniciales de la nebulosa solar primigenia, de la que después se formaron todos los planetas. Es decir, que la krotita es uno de los primeros minerales que existieron en nuestro Sistema Solar.
Por supuesto, los estudios sobre el "huevo roto" continúan. El objeto es conocer con el máximo detalle las condiciones exactas de su formación. La muestra contiene restos de al menos otros ocho minerales, y por lo menos uno de ellos es completamente desconocido para la Ciencia.