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lunes, 29 de agosto de 2011

Energía Nuclear para los planetas de nuestro sistema solar, próximamente.

base-lunar
La primera planta de energía nuclear para producir electricidad en la Luna, Marte y otros planetas ya está lista. El dispositivo emplea una innovadora tecnología de fisión distinta de la que utilizan las centrales nucleares terrestres. El reactor tendrá el tamaño de una maleta y no requerirá torres de enfriamiento, según ha explicado James E. Werner, del Departamento de Energía de Estados Unidos, durante el Encuentro y Exposición Anual de la Sociedad Americana de Química (ACS por sus siglas en inglés). La NASA ha participado también en su desarrollo.
Hasta ahora, la energía solar y las pilas de combustible eran consideradas los pilares principales para generar electricidad durante misiones espaciales. Pero el uso eficaz de la
energía solar en el espacio queda bastante limitado a las órbitas cercanas a la Tierra y equipos de satélites, mientras que la energía nuclear podría utilizarse en los viajes espaciales tripulados a otros planetas o a la Luna, así como en cualquier otro punto del sistema solar. “Un sistema de fisión en la Luna podría producir 40 kilovatios, es decir, aproximadamente la cantidad de energía necesaria para abastecer a ocho viviendas en la Tierra, incluso trabajando dentro de cráteres, cañones o cuevas”, explica Wener. “La tecnología es madura, asequible y segura”, añade.
Los sistemas de fisión nuclear se basan en la división de núcleos de átomos de uranio en dos núcleos más ligeros. La energía desprendida en el proceso se convierte en electricidad.

miércoles, 24 de agosto de 2011

La NASA descubre las estrellas más frías


La sonda espacial WISE ha descubierto las estrellas más frías hasta el momento, con una temperatura similar a la del cuerpo humano, ha informado la agencia espacial estadounidense (NASA) a través de un comunicado.
La sonda puede detectar, gracias a su visión infrarroja, débiles resplandores como los de estos astros oscuros, denominadas enanas.
Tras una década de intentos por parte de la agencia espacial para hallar estos cuerpos estelares, WISE ha logrado detectar seis de ellas, las cuales se encuentran a una distancia relativamente cercana al Sol, a unos 40 años luz.
Visión infrarroja

"WISE supervisa todo el cielo en busca de estos y otros objetos, y fue capaz de ver su luz débil con su visión infrarroja de alta sensibilidad", dijo Jon Morse, director de la División de Astrofísica de la NASA en Washington.
"Estas estrellas son 5.000 veces más brillantes en las longitudes de onda infrarroja de WISE, observadas desde el espacio, que si fueran observadas desde la Tierra", añadió. Los miembros más fríos de esta familia de estrellas son las enanas marrones, a veces conocidas como estrellas 'fallidas'.
En su caso, no poseen la masa suficiente para fusionar átomos en sus núcleos y por lo tanto no se queman con el fuego que mantienen estrellas como nuestro Sol, que brilla de manera constante durante miles de millones de años.
Estudiar las enanas marrones

En cambio, estos objetos fríos se desvanecen con el tiempo, hasta que la poca luz que emiten es en longitudes de onda infrarrojas. Los astrónomos estudian las enanas marrones para comprender mejor cómo se forman los astros y comprender las atmósferas de planetas fuera de nuestro Sistema Solar.
Las atmósferas de las enanas marrones son similares a las de planetas gigantes gaseosos como Júpiter, pero son más fáciles de observar debido a que están solas en el espacio, lejos de la cegadora luz de una estrella madre.
Hasta ahora, los datos revelados por WISE han descubierto más de un centenar de enanas marrones. La sonda ha llevado a cabo el estudio más avanzado del cielo en longitudes de onda infrarrojas hasta la fecha.

viernes, 12 de agosto de 2011

ASTRONOMÍA | Con telescopios canarios–‘Descubren los grupos de galaxias más alejados’

Cuando se mira al cielo no es fácil distinguir las estrellas de las galaxias más alejadas. Son igualmente puntos luminosos sobre el firmamento, aunque las segundas están mucho más lejos. Ahora, gracias al telescopio más grande del mundo, el Gran Telescopio de Canarias (GTC), astrónomos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han logrado localizar grupos compactos de galaxias que se encuentran a 5.000 millones de años luz de la Tierra.

Uno de los tres grupos de galaxias localizado desde el GTC.|IAC
La primera de estas agrupaciones galácticas se descubrió en el siglo XIX, el llamado 'Quinteto de Stephan', pero en los últimos 20 años, los astrofísicos han logrado detectar un centenar, todas a unos 1.000 millones de años luz, una distancia pequeña para un Universo que tiene 13.700 millones de años.
Carlos Gutiérrez, del IAC, y autor del hallazgo publicado en la revista 'The Astrophysical Journal Letters', ha conseguido 'ver' cuatro veces más lejos e identificar, por lo menos, tres grupos diferentes: dos compuestos por cuatro galaxias y otro por cinco.
"Estas agrupaciones son importantes para estudiar cómo afecta la presencia de compañeras cercanas a la evolución natural de las galaxias, porque la acción de la gravedad las somete a procesos de deformaciones, desgajamientos o fusiones. En ciertos casos, incluso pueden acabar destruidas al ser engullidas por otra mayor, en un proceso de canibalismo a escala astronómico, o fusionarse con otra de tamaño similar para formar una nueva galaxia", explica Gutiérrez.
Nuestra galaxia, la Vía Láctea, también forma parte de un grupo local compuesto por unas 30 ó 40, pero no están lo suficientemente cerca como para que sufran los efectos de la acción que ejercen unas sobre otras.
Además de los tres grupos publicados, Gutiérrez ha detectado otros 20 ó 25 candidatos de la misma época, aunque están en fase de análisis. "Cuanto más grande sea la muestra, mejor conoceremos su evolución, que es muy rápida. Son grupos que se forman y se destruyen a la vez", comenta el investigador.
Una vida muy corta
Para esta investigación, el equipo utilizó el Isaac Newton Telescope (INT) y el GTC, con su instrumento Osiris, en el que pudo disponer de unas tres horas de observación. Ambos están en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma.
En sus conclusiones, el astrofísico destaca que estos grupos lejanos de galaxias tienen una vida muy corta, pero sin embargo, la forma y los tipos de estrellas que las componen son de galaxias más viejas que los propios grupos. "Una posibilidad es que se formaran y luego se fueran acercando. La fusión es una posibilidad, es decir, que todas las galaxias de un grupo acaben englobadas en una galaxia gigante. Estas enormes galaxias serían elípticas y estarían aisladas. Ya hemos visto grupos fósiles cómo estos", apunta el astrofísico.
Carlos Gutiérrez reconoce que aún hay muchos misterios por descubrir de estos grupos de galaxias: cómo se forman y en qué se convierten. "Son una pieza más es el 'puzle' de la estructura del Universo", afirma. De hecho, comenta cómo por un lado se está expandiendo cada vez más deprisa, y por otro, debido a la gravedad, se contrarresta esa tendencia y se forman estos grupos.

miércoles, 13 de julio de 2011

Se halla agua oxigenada en el espacio

El peróxido de hidrógeno (H2O2) juega un papel clave en la química del agua y el ozono en la atmósfera de la Tierra, y es conocido por su uso como desinfectante y decolorante del pelo. Ahora los astrónomos lo han detectado en una región de nuestra galaxia cerca de la estrella Rho Ophiuchi, a unos 400 años luz de distancia.


Un equipo internacional de investigadores ha realizado el descubrimiento con el telescopio Atacama Pathfinder Experiment (APEX), que realiza observaciones de luz en longitudes de onda milímetricas y submilimétricas, son ideales para detectar las señales de estas moléculas. Los científicos han encontrado la propiedad característica de la luz que emite el agua oxigenada en las nubes de Rho Ophiuchi, donde están naciendo nuevas estrellas. Estas nubes de gas y polvo cósmicos son muy densas y frías (alrededor de -250 ºC) y están compuestas principalmente de hidrógeno, aunque contienen trazas de otros productos químicos, como el detectado ahora.
"Nos hemos emocionado mucho al descubrir las señales de peróxido de hidrógeno con APEX”, dice Per Bergman, astrónomo del OSO y autor principal del estudio que publica la revista Astronomy & Astrophysics. “ Sabíamos, a partir de experimentos de laboratorio, qué longitudes de onda debíamos buscar, pero la cantidad de peróxido de hidrógeno en la nube es de una sola molécula por cada diez mil millones de moléculas de hidrógeno, por lo que la detección necesitó de observaciones muy cuidadosas".
El peróxido de hidrógeno es una molécula clave tanto para astrónomos como para químicos. Su formación está estrechamente vinculada a otras dos moléculas fundamentales para la vida, el oxígeno y el agua. Se cree que gran parte del agua en nuestro planeta se formó originalmente en el espacio, y los investigadores están interesados en entender cómo se genera. Los científicos piensan que el agua oxigenada se forma en el espacio en las superficies de los granos de polvo cósmico - partículas muy finas, similares a la arena y el hollín - cuando el hidrógeno (H) se suma a las moléculas de oxígeno (O2). Una nueva reacción del peróxido de hidrógeno con más hidrógeno es una forma de producir agua (H2O). La nueva detección de este peróxido ayudará, por tanto, a comprender mejor la formación de agua en el universo.

miércoles, 15 de junio de 2011

Hallan burbujas en los confines del Universo (De la revista Muy Interesante)

Hay burbujas en los confines del sistema solar



voyager
Las sondas Voyager de la NASA han conseguido realmente ir donde nadie ha estado antes. En un silencioso vuelo sin motor hacia las estrellas, a casi 15.000 millones de kilómetros de la Tierra, están enviando noticias desde los confines inexplorados del sistema solar.
Utilizando un modelo informático basado en los datos de las Voyager, los investigadores de la misión han demostrado que los límites externos del sistema solar (heliopausa) están repletos de burbujas magnéticas gigantes, de unos 160 millones de kilómetros de ancho, por lo que las sondas tardarían semanas en cruzar una de ellas.
"El campo magnético del Sol se extiende todo el camino hasta el borde del sistema solar", explica Opher. "Debido a que el sol gira, su campo magnético se retuerce y arruga, como la falda de una bailarina. Lejos, muy lejos del sol, donde las Voyager están ahora, los pliegues de la falda se amontonan", añade. Cuando un campo magnético se ve severamente doblado como en este caso, pueden suceder cosas interesantes. Las líneas de fuerza magnética se entrecruzan, y "conectan" -reconexión magnética, el mismo proceso energético subyacente a las erupciones solares-, y los “pliegues de la falda” tienden a reorganizarse, a veces de forma explosiva, en espuma de burbujas magnéticas. "No esperábamos encontrar algo así en el borde del sistema solar, pero ahí está" dice Jim Drake, coautor del trabajo que publica la revista Astrophysics. "Las burbujas magnéticas parecen ser nuestra primera línea de defensa contra los rayos cósmicos", añade Opher.

La heliofunda


Teorías de la década de 1950 habían previsto un escenario muy diferente, en el que se suponía que el campo magnético distante se curvaba alrededor de arcos y que con el tiempo se replegaba para reunirse con el sol. En realidad, estas burbujas parecen ser autónomas y de forma sustancial están desconectadas del amplio campo magnético solar.
La estructura del campo magnético solar distante –con o sin espuma- tiene una aguda importancia científica, ya que define la forma en que interactúa con el resto de la galaxia. Los investigadores llaman a la región donde las
Voyager están ahora, que ejerce de frontera entre el Sistema Solar y el resto de la Vía Láctea, "la heliofunda".
Las sondas Voyager 1 y 2 fueron lanzadas al espacio en 1977 y ahora se encuentran a más de 14 mil millones de kilómetros de la Tierra, por lo que se han convertido en los instrumentos artificiales más lejanos jamás enviados por el hombre. Voyager 1 entró en la denominada “zona de espuma” en torno a 2007, y Voyager 2 le siguió un año más tarde.